El islote de Papôa, lugar de leyendas, mitos, naufragios y tesoros perdidos. 

Islote de Papoa
Foto: Flickr-Isa

Papôa

En la costa norte de Peniche, podemos encontrar una pequeña brecha volcánica, conocida como el islote de Papôa.

Brecha volcánica Papoa
Foto: Flickr-Vitor Oliveira

Esta formación rocosa, accesible por un tramo de unos treinta metros de ancho, es el resultado de una agrupación de materiales expulsados por una fisura volcánica existente en el mar.

Pasadizos Papoa
Foto: Flickr-Vitor Oliveira
Acceso a Papoa
Foto: Flickr-Vitor Oliveira

Aunque es conocida como el islote de Papôa, en realidad es una pequeña península calcárea.

Esta formación rocosa, que marca el inicio de la playa de Baleal, es un punto de pesca muy reclamado, y un lugar de contemplación de maravillas de la naturaleza. 

Aquí es posible observar la estratificación de varios períodos de tiempo, a través de las diferentes formas geológicas de esta zona.

De hecho, Papôa es objeto de estudio geológico, devido a la cantidad de los diversos tipos de rocas, gran parte de ellas de origen calcáreo, que se remontan a una época muy lejana.

Rocas calcáreas Papoa
Foto: Flickr-Vitor Oliveira
Rocas calcáreas Papoa 2
Foto: Flickr-Vitor Oliveira
Rocas calcáreas Papoa 3
Foto: Flickr-Vitor Oliveira

Papôa y sus leyendas

Papôa, al igual que Peniche o que las Islas Berlengas, ha sido constantemente mencionada en histórias de naufrágios, leyendas de misterio y de tesoros ocultos.

Naufragios Papôa
Foto: Flickr-Vitor Oliveira

De todos los naufragios relatados, se sabe que uno por lo menos aconteció, el famoso naufragio del Galeón español San Pedro de Alcantara en 1786.

Este galeón, zarpó de Perú para Cádiz, completamente cargado de tesoros y metales preciosos. Naufragó en las aguas bravas del Atlántico, dejando todos sus tesoros sumergidos.

La recuperación de sus tesoros involucró a más de 40 buzos de toda Europa y fue una de las operaciones de rescate más costosas de la época.

De los muchos naufragios que hubieron, cuenta la leyenda que uno, guardaba consigo la imagen de una “mujer”. Milagrosamente, todo fue destruido excepto la imagen, que estaba protegida, no se sabe cómo, en una cueva excavada junto al mar en la costa norte de Papoa.

Allí permaneció durante muchos años, hasta que un bote de pesca la encontró intacta y sentada en un trono.

Una vez rescatada, la colocaron en la antigua Iglesia de San Vicente, para luego trasladarla a la actual Iglesia de Nuestra Señora de la Ayuda, donde todavía se la venera.

Si estas de vacaciones por el oeste de Portugal, no dejes de visitar esta pequeña península llena de encantos ocultos.

Papôa y sus encantos
Foto: Flickr-Vitor Oliveira

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